¡Eres hermosa!

¡Mira! Eres hermosa, oh compañera mía.
¡Mira! Eres hermosa. Tus ojos son [de] palomas, detrás de tu velo.
Tu cabellera es como hato de cabras
que han bajado saltando de la región montañosa de Galaad.
Tus dientes son como hato de [ovejas]
recién esquiladas que han subido del lavado,
todas las cuales paren gemelos, sin que ninguna entre ellas haya perdido sus crías.
Tus labios son justamente como un hilo escarlata,
y tu hablar es ameno.
Como gajo de granada son tus sienes detrás de tu velo.
Tu cuello es como la torre de David,
edificada en series de piedras, en la cual están colgados mil escudos,
todos los escudos circulares de los hombres poderosos.
Tus dos pechos son como dos crías,
gemelos de gacela, que están apacentándose entre los lirios.
Hasta que respire el día y hayan huido las sombras,
proseguiré a la montaña de mirra y a la colina de olíbano.
Eres del todo hermosa, oh compañera mía,
y no hay defecto en ti.
-- Traducción del Nuevo Mundo, El Cantar de los Cantares 1:1-7